Cronología Del Fin De Los Tiempos | Rick Renner

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Apr 1, 2026 8:00:00 AM

 

P: Muchos cristianos han escuchado términos como “rapto” o “tribulación” toda su vida, pero muchas veces con confusión o enseñanzas contradictorias. ¿Por qué es tan importante que los creyentes tengan ahora mismo una comprensión bíblica clara del Rapto, el Anticristo y la Tribulación?

R: Cuando los discípulos le preguntaron a Jesús de manera muy directa cuáles serían exactamente las señales de los últimos días, Él les respondió claramente: “Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:4; Marcos 13:5), señalando el engaño masivo como la señal predominante de los últimos de los últimos días. Los creyentes necesitan conocer la verdad acerca del Rapto, el Anticristo y la Tribulación tal como se presentan en las Escrituras, especialmente en las enseñanzas de Jesús y Pablo, así como saber dar respuesta de la esperanza que hay en ellos (ver 1 Pedro 3:15). Sin la sana enseñanza de la Biblia, los creyentes se volverán temerosos, serán mal guiados y actuarán bajo dirección equivocada, perdiendo de vista aquello a lo que Dios los está llamando a ser y hacer en esta generación: resplandecer “…como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida…” (Filipenses 2:15-16).

P: Comencemos con el Rapto. ¿Qué dice realmente la Escritura sobre este evento y cuáles son algunos de los mayores conceptos erróneos que esperas corregir?

R: Famosamente, el apóstol Pablo escribió acerca del Rapto a un grupo de creyentes tesalonicenses desanimados que habían sido enseñados erróneamente de que el Rapto ya había ocurrido y que ellos se lo habían perdido. Primera de Tesalonicenses 4:13-18 aclaró la situación para ese grupo, y estas palabras inspiradas y eternas también tienen la intención de afinar nuestro entendimiento espiritual sobre este acontecimiento.

Hoy en día existen, en términos generales, dos grupos de personas en la Iglesia: los que creen en un rapto y los que no. Pero el concepto erróneo más común en la Iglesia es el cuándo del Rapto: ¿cuándo ocurrirá este evento?

Existen al menos ocho posiciones respecto a este evento tan discutido, y escribo brevemente sobre cada una de ellas en mi libro: El Rapto, el Anticristo y la Tribulación - una cuenta regresiva de los tiempos finales y lo que sucede después. Estas creencias —y los grupos que las sostienen sobre este tema— son las siguientes: 1) rapto pretribulacional; 2) rapto parcial; 3) rapto de media tribulación; 4) rapto pre-ira; 5) rapto postribulacional; 6) postmilenialistas; 7) amilenialistas; y 8) “pantribulacionistas”.

Pero es importante señalar que, entre quienes creen en un rapto de la Iglesia, aun si todos estuvieran equivocados en algún aspecto, el hecho es que solo estaríamos equivocados por unos pocos años. ¡Todos podemos regocijarnos en que, al final, Jesús vendrá!

P: Cuando las personas piensan en los tiempos finales, el miedo muchas veces ocupa el lugar principal. ¿Cómo pueden los creyentes abordar estos temas con fe en lugar de ansiedad?

R: Se nos manda una y otra vez en las Escrituras a no temer. De hecho, muchas veces cuando Jesús exhortaba a los discípulos diciendo “no teman”, la forma usada en el griego comunica un mandato más fuerte de lo que la mayoría de nosotros entiende. Jesús literalmente les estaba ordenando: “¡Detengan eso y deténganlo ahora mismo! NO teman. ¡No lo hagan!”

Eso, junto con el equilibrio general de las Escrituras, nos da la respuesta y nos deja saber que el Espíritu Santo no guía por medio del miedo. Él nos dirige y guía a la verdad por medio de las Escrituras, no para asustarnos, sino para prepararnos. Así que no se trata tanto de cómo debemos acercarnos a estos temas, sino de cómo debemos acercarnos al Señor. Jesús es nuestro Salvador, y “salvar” es lo que Él hace. El Salmo 91:16 dice: “Lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación”. La meta no es solo información, sino una revelación de Él basada en una relación.

P: Has pasado décadas estudiando el texto griego del Nuevo Testamento. ¿Descubriste algo en tu investigación que desafiara lo que antes creías acerca del Rapto?

R: He estudiado este tema durante décadas, reflexionando sobre lo que he aprendido de las Escrituras y comparando cada postura. Mi propia posición acerca de un rapto pretribulacional nunca ha cambiado; sin embargo, en mi libro: El Rapto, el Anticristo y la Tribulación, menciono varias posiciones acerca del Rapto, algunas de las cuales son sostenidas por amigos míos en el ministerio, a quienes respeto muchísimo. Nunca discuto este punto con ellos, porque puedo aprender mucho de las perspectivas de otros, y estoy muy agradecido por la amistad de estos estimados hombres y mujeres de Dios en el ministerio, aun cuando diferimos en nuestra comprensión de las Escrituras.

P: La Tribulación muchas veces es descrita como un tiempo de agitación global sin precedentes. ¿Cuál es el propósito final de este período dentro del plan profético de Dios?

R: Según el libro de Apocalipsis, la Tribulación es un tiempo del juicio ineludible de Dios sobre los impíos en la tierra. El propósito es el cumplimiento de la profecía, el avance en la línea de tiempo profética y una última cosecha del precioso fruto de la tierra, ya que la evangelización todavía podrá y seguirá ocurriendo durante este horrorífico período.

Eso es lo que ocurrirá en la tierra. Pero la Tribulación también es el mismo período en el que los santos disfrutarán de participar en las Bodas del Cordero. Además de ese gran banquete, cada uno de nosotros comparecerá ante el tribunal de Cristo (bēma en griego) durante ese tiempo, donde seremos recompensados según nuestra obediencia a Su llamado en la tierra, así como por la actitud del corazón con la que cumplimos nuestro llamado específico y las instrucciones o directivas que recibimos de Él.

Por eso es tan importante construir nuestras vidas en obediencia voluntaria sobre cosas eternas que permanecerán —que resistirán la prueba del “tiempo y fuego”— en lugar de cosas que se quemarán y desaparecerán como “madera, heno y hojarasca” (ver 1 Corintios 3:12-15).

P: Algunos creyentes debaten si la Iglesia pasará o no por la Tribulación. Sin entrar en argumentos denominacionales, ¿cómo deberían los cristianos preparar sus corazones independientemente de la posición que tengan sobre esa cuestión?

R: Los cristianos no experimentarán ese tiempo de ira ineludible. Pero aun si alguien creyera que vivirá —y probablemente morirá— durante ese tiempo, el estar “en Cristo” es nuestro único lugar verdaderamente seguro en la tierra, uno que nos afectará por toda la eternidad.

Justo antes de que Jesús venga, las cosas en la tierra pueden parecer tan oscuras que podría dar la impresión de que estamos viviendo en el tiempo de la Tribulación. Pero Él claramente nos dijo que “…el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:13; Marcos 13:13) y que “…no sufrirá daño de la segunda muerte” (ver Apocalipsis 2:11).

P: Para los creyentes que están criando familias en un mundo cada vez más inestable, ¿qué pasos prácticos pueden tomar ahora para estar espiritualmente preparados para lo que venga?

R: Por el bien de tus hijos, nietos y todos los que están bajo tu cuidado, lo mejor que puedes hacer para asegurar su seguridad y bienestar en un mundo sacudido por tormentas y moralmente perdido es aferrarte firmemente a la sana doctrina y construir tu propia vida sobre el fundamento sólido de las Escrituras. Si tienes hijos o nietos en casa, mantenlos en la iglesia y críalos “en disciplina y amonestación del Señor” (ver Efesios 6:4), mostrándoles al Padre y Su amor.

Y en el caso de seres queridos que se han alejado del Señor y están recorriendo un camino equivocado, tú permanece en el camino de las Escrituras y de los absolutos morales de Dios, y mantente en fe por su regreso. Dios escuchará tus oraciones e intercesiones y, cuando regresen, tú estarás allí para recibirlos, firme como una roca en tu fe que obra por el amor (ver Gálatas 5:6).

P: Eres conocido por llevar profundas verdades teológicas a un entendimiento cotidiano. ¿Cuál es una verdad profética de este libro que crees que todo cristiano necesita comprender?

R: Definitivamente, es la verdad profética de la vigilancia y la preparación, y estoy a punto de darte muchas Escrituras que se centran en esta verdad.

  • El apóstol Pablo escribió acerca del Rapto: “Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18). Aunque el Rapto ocurrirá en tiempos incómodos sobre la tierra, los creyentes deben esperar este bendito acontecimiento, alentados mientras vigilan y se preparan para Su venida.
  • La Iglesia Primitiva creía que Cristo podía regresar en cualquier momento, y vivían de acuerdo con ello, en una expectativa llena de esperanza, mientras “trastornaban el mundo entero” propagando el mensaje del Evangelio (ver Hechos 17:6).
  • De igual manera, antes de Su pronto regreso, Cristo estará buscando una Iglesia que anhele y ame Su venida (ver 2 Timoteo 4:8) y que ordene su vida conforme a ello.
  • El famoso pasaje del “Rapto”, 1 Tesalonicenses 4:17, describe desde el griego a aquellos que “vivimos, los que hayamos quedado” y que serán arrebatados “para recibir al Señor en el aire” como personas que poseen ciertas características de vigilancia y preparación: serán espiritualmente robustos, espiritualmente florecientes, espiritualmente vibrantes y espiritualmente vigorosos.
  • El propio discurso de Jesús en Mateo 24–25 contiene metáforas que Él usó para representar la fidelidad —o la falta de fidelidad— en cuanto a estar vigilantes, incluyendo: 1) el siervo prudente hallado haciendo exactamente aquello que se le había asignado cuando el señor regresó (y el siervo imprudente que actuó irresponsablemente y sufrió las consecuencias); 2) las cinco vírgenes prudentes que compraron suficiente aceite para la espera, incluso avanzada la noche (y las cinco insensatas que no estaban preparadas para la llegada del esposo); y 3) los administradores que invirtieron los talentos confiados a ellos, produciendo ganancias para su señor mientras estaba ausente (y el siervo imprudente que simplemente escondió el suyo y no hizo nada, siendo llamado malvado por el señor debido a su falta de productividad).

Dios diseñó a cada uno de nosotros que hoy estamos en la tierra para estar vivos en este punto de la línea de tiempo profética. Si vigilamos y oramos, rindiéndonos a Jesús y haciendo lo que debemos hacer para cumplir la Gran Comisión, sin importar cuán oscuras se vuelvan las cosas, el creyente “espiritualmente robusto, espiritualmente floreciente, espiritualmente vibrante y espiritualmente vigoroso” disfrutará días poderosos del Cielo en la Tierra.

P: En lugar de miedo, tú muchas veces enfatizas la preparación. ¿Cómo se ve el vivir “listos para el Rapto” en nuestra vida diaria?

R: Como dije respecto a la vigilancia y preparación, estar listos para Su aparición en este gran “arrebatamiento” —lo que muchos llaman el rapto de la Iglesia— implica una expectativa continua que nos lleva a ordenar nuestras vidas de acuerdo con ello, delante de Sus ojos y con la eternidad en perspectiva. Primera de Juan 3:3 dice: “…Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro”.

P: ¿Cómo puede el estudio de la profecía de los tiempos finales fortalecer la fe de un creyente en lugar de abrumarla?

R: El conocimiento es poder cuando caminas a la luz de la Palabra de Dios y en comunión con Su Espíritu. Las personas suelen sentirse abrumadas por la “sobrecarga de información” cuando se distraen con datos o información —mucha de ella incorrecta— que las bombardea desde todas direcciones en esta era tecnológica. Pero Jesús nos manda a mantener nuestra mente firme, nuestra mirada fija y nuestro rostro firme como pedernal en Él, el Autor y Consumador de nuestra fe (ver Hebreos 12:2). Es en ese lugar donde la gracia abunda con la fortaleza y estabilidad necesarias no solo para sobrevivir los últimos días, sino para prosperar en medio de ellos.

P: Si pudieras dejarle a la Iglesia un mensaje urgente acerca de los días venideros, ¿cuál sería?

R: Segunda de Timoteo 3:16-17 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Dios nos ha dado —a través de Su Palabra, Su Espíritu y Sus dones ministeriales— todo lo que cada uno de nosotros necesita para tener un barco perfectamente equipado para navegar en los mares agitados de los últimos días. Nuestra tarea es permanecer en la Palabra de Dios, tener comunión con Su Espíritu y mantenernos en comunión unos con otros. Luego debemos izar nuestras velas y prepararnos para movernos con el soplo del viento de Su Espíritu.

No importa cuán malas se vuelvan las cosas en la tierra, Jesús es nuestro Comandante en Jefe, el Príncipe de los pastores y la Cabeza Suprema de la Iglesia. Él nunca nos desviará, y bajo Su señorío absoluto como Capitán de nuestras respectivas embarcaciones, podemos estar seguros de tener claridad y victoria en medio del caos que viene.